Jóvenes de 20/30 años, líderes (o potencialmente preparados para eso), ambiciosos, centrados en proyectos que representen sus causas, reconocimiento y evolución rápida en la carrera, pero que no aceptan bien las restricciones, son inmediatistas y, cuando no ven resultados palpables para sus proyectos, tienden a dispersarse. Esta es la generación Y. Son características fundamentadas de su formación, porque cuentan con un perfil diferenciado de la media, son fluentes en diversos idiomas y fueron educados para tener un perfil emprendedor. Tienen buena formación escolar y pasaron temporadas en el exterior.
Curiosamente, Brasil comienza a producir, ahora, los primeros individuos de la Generación X, anterior a la Y, principalmente en las regiones que están viviendo un escenario reciente de estabilidad y desarrollo.
“Marcada por profesionales extremamente pragmáticos, la zafra de los X reúne ejecutivos cuyas acciones son orientadas por el sentido de oportunidad. Son ágiles en el aprendizaje y buenos empleados, muy trabajadores y que cumplen con sus obligaciones. Su objetivo es construir una carrera sólida - muchas veces, la que se realizará en una sola empresa que les dará diversas oportunidades - por medio de la cual puedan ascender socialmente y conquistar bienes y posición económica que sus padres nunca alcanzaron”, nos dice el autor del artículo.
Vemos que esos X son dedicados al trabajo, acumulan riquezas, hacen una planificación de sus previsiones y se preocupan con el futuro. Los Y nacieron en medio a estas preocupaciones, viendo a sus padres trabajando mucho, estresados y sin tiempo para tratar de asuntos no corporativos, acumulando riquezas para financiar la estabilidad y la elevada calidad de educación de sus herederos. En resumen, es posible decir que buena parte de la relación de los X con trabajo y dinero es lo que molda hoy la postura de los Y frente a la carrera, así como el deseo por algo vinculado a valores, creencias y más calidad de vida.
La evaluación que puede realizarse es que es un error considerar que la principal fuente de ejecutivos, ahora, será formada apenas por los hijos de la generación X, los jóvenes y tecnológicos Y, porque ellos aún son pocos si consideramos la población y el potencial brasileño
Empresas brasileñas que se transformaron en globales, percibiendo eso y teniendo la comprensión de que Brasil es un cilla de profesionales de la generación X, que pautaron su crecimiento en estrategias que generan oportunidades para esos profesionales. Estas empresas han ofrecido a sus funcionarios desafíos locales e internacionales, sabiendo lo que es más importante para la generación X, pero sin renegar a los jóvenes Y - con los cuales eventualmente cuentan. Están formateando, así, un modelo de gestión basado en las características brasileñas, sabiendo que Brasil no replica el modelo de generaciones americanas, sino que puede crear el suyo propio. Al final, termina el artigo, somos X e Y. Para el bien o para el mal.

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